Cuando la solidaridad empieza en el aula: el CP Reconquista se vuelca en una carrera solidaria por Javi

Un total de 430 escolares, junto a profesorado y familias, participaron en la iniciativa solidaria.

Dicen que la solidaridad no solo es contagiosa sino que, además, empieza en lo cercano. Buena muestra de ello ha sido lo vivido esta mañana en el Colegio Público Reconquista donde los 430 alumnos del centro escolar y buena parte del profesorado han participado en una carrera solidaria que nació en el aula de Valores de 6.º de primaria y de Educación Básica Obligatoria (EBO).

Han sido ellos, junto a sus profesores de Educación Física y el equipo de Educación Especial, quienes han organizado, preparado y peleado para que hoy no solo se corriera. El objetivo era, sobre todo, que cada zancada tuviera un impacto positivo en la vida de un pequeño ovetense de 8 años que sufre una enfermedad rara y degenerativa, el síndrome NEDAMSS, y para el que la organización que lleva su nombre, la Asociación El Ángel de Javi, recauda fondos destinados a la investigación.

Los primeros en participar han sido los alumnos de infantil. Un nutrido grupo de niños con un trazado adecuado al tamaño de sus piernas, 600 metros, que iban acompañados por padres y madres, invitados también a participar. Tras los alumnos de 1.º y 2.º de primaria, que han recorrido 600 metros; ha llegado la llamada carrera larga: un trayecto de un total de kilómetro y medio que ha ido del centro escolar a la Capilla de Santa Cruz para volver, después, por la senda que transcurre paralela al Sella. Hoy no había resultados, tampoco ganadores. Hoy solo se trataba de correr, de sumar y de ayudar.

«En la clase de Valores se propuso hacer una carrera benéfica y había que elegir una causa», cuentan a EL FIELATO Belén Navarro Huerta y Laura López Currás, docentes del centro, «primero se pensó en una carrera por el cáncer infantil, pero ya estaba la de Galbán; decidimos buscar algo más cercano y pensamos en Javi, que es de Oviedo». «A partir de ahí, este proyecto tan bonito es de ellos porque todo lo han hecho ellos y creemos que va a ser la primera de muchas carreras aunque esta es más especial, porque coincide con el 50 aniversario del colegio», sentenciaba Belén con visible ilusión.

Cuando la solidaridad empieza en el aula: el CP Reconquista se vuelca en una carrera solidaria por Javi

Un total de 430 escolares, junto a profesorado y familias, participaron en la iniciativa solidaria.

 

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photo_cameraLos alumnos de Infantil, listos para correr a favor de la Asociación El Angel de Javi.

Dicen que la solidaridad no solo es contagiosa sino que, además, empieza en lo cercano. Buena muestra de ello ha sido lo vivido esta mañana en el Colegio Público Reconquista donde los 430 alumnos del centro escolar y buena parte del profesorado han participado en una carrera solidaria que nació en el aula de Valores de 6.º de primaria y de Educación Básica Obligatoria (EBO).

Han sido ellos, junto a sus profesores de Educación Física y el equipo de Educación Especial, quienes han organizado, preparado y peleado para que hoy no solo se corriera. El objetivo era, sobre todo, que cada zancada tuviera un impacto positivo en la vida de un pequeño ovetense de 8 años que sufre una enfermedad rara y degenerativa, el síndrome NEDAMSS, y para el que la organización que lleva su nombre, la Asociación El Ángel de Javi, recauda fondos destinados a la investigación.

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Los primeros en participar han sido los alumnos de infantil. Un nutrido grupo de niños con un trazado adecuado al tamaño de sus piernas, 600 metros, que iban acompañados por padres y madres, invitados también a participar. Tras los alumnos de 1.º y 2.º de primaria, que han recorrido 600 metros; ha llegado la llamada carrera larga: un trayecto de un total de kilómetro y medio que ha ido del centro escolar a la Capilla de Santa Cruz para volver, después, por la senda que transcurre paralela al Sella. Hoy no había resultados, tampoco ganadores. Hoy solo se trataba de correr, de sumar y de ayudar.

«En la clase de Valores se propuso hacer una carrera benéfica y había que elegir una causa», cuentan a EL FIELATO Belén Navarro Huerta y Laura López Currás, docentes del centro, «primero se pensó en una carrera por el cáncer infantil, pero ya estaba la de Galbán; decidimos buscar algo más cercano y pensamos en Javi, que es de Oviedo». «A partir de ahí, este proyecto tan bonito es de ellos porque todo lo han hecho ellos y creemos que va a ser la primera de muchas carreras aunque esta es más especial, porque coincide con el 50 aniversario del colegio», sentenciaba Belén con visible ilusión.

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Docentes y representantes del Club de Atletismo de Cangas de Onís, de Protección Civil, del Ayuntamiento y del Patronato de Deportes al finalizar la carrera.

Y es que eso, ilusión, es lo que los alumnos de 6.º le han puesto a la organización de esta carrera que ha contado con la colaboración del Club de Atletismo Cangas de Onís, el Ayuntamiento, el Patronato de Deportes cangués, Unicaja, La Madreñería y Nestlé . «El diseño de las chapas y los pañuelos es suyo, los carteles los diseñó una niña de 6.º, Aniana», nos cuentan, «han ido por los establecimientos de Cangas recaudando dinero, han montado el puesto de merchandising que tenemos aquí… se han volcado por completo en conseguir que hoy esto haya salido así». Mención especial han tenido los dos alumnos de Educación Especial, Sara y Musta: «Han currado mucho: se han encargado, entre otras cosas, de preparar las bolsas de los corredores».

Decía Eduardo Galeano que «la solidaridad es la ternura de los pueblos». Hoy esa ternura se midió en zapatillas pequeñas, en mofletes colorados, en sonrisas. También en respiraciones entrecortadas, en padres y madres que aplaudían y animaban a sus hijos pero, también, a los de los demás. En las ganas de competir de algunos -aunque no hubiera competición- y en las de muchos otros por, simplemente, correr para sumar. Hoy esa misma ternura salió de un patio escolar, corrió más o menos distancia pero, sobre todo, nos enseñó a los adultos que los niños, esos a los que presuntamente tenemos que enseñar, son quienes nos enseñan.

Y que, a pesar de que quizás nosotros hayamos perdido el rumbo, ellos todavía no lo han hecho. Esa es la esperanza.