La actividad, organizada en paralelo al 50 aniversario del Hospital San Agustín, agotó las 650 camisetas puestas a la venta para recaudar fondos

Javier Gómez Piera es un súper héroe aunque casi no pueda mantenerse en pie. Porque con su cara de pillo y con la ayuda de una familia incombustible es capaz de reunir una mañana ventosa de sábado a una marea humana en la plaza de Muros de Nalón para cubrir un circuito urbano a la carrera, al paso o simplemente aplaudiendo desde la acera, pero con un objetivo común: recaudar fondos para una costosísima terapia que ayude a atajar el raro síndrome que padece, llamado NEDAMSS, que le afecta poco a poco al habla y a la movilidad.
Las previsiones se quedaron cortas en Muros: se agotaron las 650 camisetas puestas a la venta para poder participar en la carrera, organizada además dentro de los actos del 50 aniversario del Hospital de San Agustín, en Avilés. Y no sólo eso, porque «se están recibiendo multitud de donaciones de gente que quiere ayudar aunque no corra, y también tenemos una hucha puesta en la confitería para que todo el mundo pueda sumarse», explicaba el alcalde local, Celestino Novo, «muy muy contento de poder ayudar y de la respuesta de los vecinos», aseguraba.
Hacer comunidad
Junto a él también estuvieron Celia Fernández, vicepresidenta de la Junta General del Principado, que compró «cuatro camisetas, para regalar» y no dudó en sumarse a una iniciativa que demuestra «la importancia de que la sociedad y los políticos estemos ayudando siempre«. No quiso faltar a la cita el gerente del Área Sanitaria III, Miguel Rodríguez, para poner de relieve cómo «el hospital también es comunidad y estar presentes con las personas que más lo necesitan».
Fue un acto multitudinario, en el que participaron muchas familias con niños, varias de ellas del colegio de Muros, o de la cercana Pravia, porque como señalaban las hermanas Eva y Sandra Secades con sus hijos Ángel, Alejandro y Mateo, junto con su amiga Xana Fernández. «Sabíamos de esta iniciativa, ya habíamos colaborado comprando merchandising en marcadillos y queríamos volver a ayudar». A razón de 5 euros la camiseta para tomar parte en la carrera, la cita logró reunir 3.250 euros. Pero hubo quien donó sin comprar la prenda, y también se vendieron muchos objetos en el puesto de ayuda instaladoen la plaza.
De tal forma que «calculo que nos faltarán unos 200.000 euros para llegar al millón y medio de dólares que necesitamos para conseguir traer la terapia génica de Estados Unidos a Barcelona», explicaba la madre del niño ovetense Javi, Ana Piera, emocionada y agradecida a partes iguales por la respuesta de los vecinos de Muros. «Estamos consiguiendo lo que al principio parecía imposible», destacó, antes de recordar cómo su hijo «pasó en un año de andar en bici a tener que usar silla de ruedas».
Un ejemplo de que, aunque de momento no pueda correr, a Javi lo sostiene un ejército de ángeles, y él mismo es capaz de volar, cada vez más alto, en su camino a la curación.

